El Papa Juan Pablo II, nacido Karol Wojtyla, que ocupara el solio pontificio durante 26 años, siendo el más longevo reinado vaticano que el siglo XX conoció, ha fallecido. Han sido decenas de miles los que han acudido a ver su cadáver expuesto en San Pedro y millones los que han seguido en la plaza vaticana o por los medios de comunicación su sepelio.
11 de Abril, 2005.- El Papa Juan Pablo II, nacido Karol Wojtyla, que ocupara el solio pontificio durante 26 años, siendo el más longevo reinado vaticano que el siglo XX conoció, ha fallecido. Han sido decenas de miles los que han acudido a ver su cadáver expuesto en San Pedro y millones los que han seguido en la plaza vaticana o por los medios de comunicación su sepelio. Entre ellos, más de 70 mandatarios, que se sentaron juntos aparcando sus diferencias políticas como las que sostienen George W. Bush y el iraní Hatamí. El difícil lenguaje de Nostradamus. Michel de Nostredame nació en 1503 en Sant-Rêmy de Provence y falleció en 1566, no sin antes profetizar la muerte de Enrique II a manos del duque de Montgomery, que le atravesó un ojo con su lanza durante una justa. La lanza del joven duque se introdujo en el yelmo de oro del rey a través de su visera. Fue durante la segunda vuelta del torneo. Ambos contendientes mostraban leones en sus divisas. Once días pasó el rey padeciendo por la pérdida de su ojo, gravemente enfermo, hasta que la muerte sobrevino. La cuarteta profética (I. 35) que sellaba el destino de Enrique II diría así: Le Lyon ieune le vieux surmontera El joven león someterá al viejo No puede negarse el parecido de los hechos con los anunciados por el vidente y médico francés. Desde entonces, Nostradamus es considerado uno de los videntes más grandes de la historia, si no el único fiable. - La utilización de un lenguaje voluntariamente críptico, concebido así por varios motivos: la pugna por esquivar a los tribunales del Santo Oficio, la imitación de los oráculos antiguos y una tendencia natural y personal que está presente en todos los textos de Nostradamus, incluso en su correspondencia. El vidente y médico amaba el empleo de jerga propia de la alquimia y la astrología, prefería la oscuridad y la creación de un halo de misterio en torno a cuestiones esotéricas a la claridad y la correcta legibilidad de sus trabajos. Si esto denota presunción o firme convicción de que el secreto de tales conocimientos debía revelarse sólo a iniciados, no lo juzgaremos aquí. Nombraba muchos lugares mediante metáforas o usaba para ellos topónimos en desuso, nombres empleados en la antigüedad pero que ya en su época estaban olvidados. Esto llevó a la confusión de comentaristas actuales que, por ejemplo, confundieron el antiguo nombre del Danubio (Hister) con el nombre del dictador nazi Adolf Hitler. Nostradamus apócrifo A todo lo anterior hay que añadir otro problema más: muchos citan a Nostradamus de oído, sin haber escudriñado realmente el texto completo de sus cuartetas. Esto es peligroso, porque ignora la gran cantidad de cuartetas apócrifas que circulan por la red y otros lugares. Después del atentado de las Torres Gemelas, una falsa cuarteta prediciendo el hecho se atribuyó a Nostradamus. Pertenecía a un profesor de historia antigua que ilustró con ella una clase sobre la forma que adoptaba el lenguaje de los oráculos clásicos.
Las referencias al papado en las cuartetas.
Par le trespaf du tref vieillard Pontife A la muerte de un viejo pontífice Se refiere Nostradamus, según la casi unánime voz de los comentaristas, a la sucesión de Pío XI a los 82 años por Pío XII, cuya prelatura se extendió durante 19 años y cuya filiación con el nazismo hace que su “obra” sea polémica. Sin embargo, lo cierto es que a pesar de ese consenso, nada hay en la cuarteta que nos indique que se habla de ese Papa y no de otro. La amistad de la Iglesia con los nazis está siendo reexaminada hoy y tal vez no sea justo decir que pudo hacer más de lo que hizo dada la época que le tocó vivir. Poco conocido es el episodio en el que los nazis, impusieron el pago de 500 kg. de oro como salvaguarda para no ser conducidos a los campos de concentración a los judíos de Roma que no lograron recaudar la suma. El Papa Pacelli (Pío XII), se enteró de que mil judíos habían salido hacia los campos conducidos en los trenes. De inmediato, ordenó vender objetos del tesoro vaticano para completar la suma exigida por Hitler. Unos 850.000 judíos le deben la vida. A pesar de ello, si juzgamos negativo su silencio y la inexistente inculpación del holocausto, un “punto negro” en su currículo no nubla toda su prelatura. Cuatre anns le siege quelque peu bien tiendra Cuatro años se mantendrá la sede en pie. Si se quiere ver a Wojtyla como el Papa extranjero de la cuarteta V.46, se tendrá que explicar a qué se refieren las disputas, los sofismas y los albaneses: Por chapeaux rouges querelles & noveaux scismes Entre los sombreros rojos (habrá) querellas y nuevos cismas Hay referencias difícilmente asumibles como ciertas y que algunos autores han querido hacer encajar con episodios recientes. Así, en la cuarteta III.65 se habla de un Papa envenenado que se asocia a Juan Pablo I, pero la misma cuarteta habla de que la sangre teñirá sus ropas, y ningún autor conspiracionista ha hablado de sangre en las ropas papales (ni en su camisón de noche, que era lo que tenía puesto en ese momento). Se habla de envenenamiento que produjo un rápido y mortal paro cardíaco, no hemorragia alguna. La grand estoille par set iours bruslera La gran estrella arderá durante siete días ¿Por qué atribuir al pontificado de Juan Pablo II este episodio? Cierto que viajó mucho y “cambió de territorio” varias veces, pero otros pontífices anteriores al siglo XX también viajaron e incluso hubo papas cismáticos que “cambiaron de territorio” su sede papal, puesto que se alejaron de la ortodoxia romana. Más aún: creemos entrever algunas claves astrológicas en esta cuarteta: La gran estrella puede ser Spica, que otorga honores y es la más benéfica de todas, o referirse a una época de gran proximidad de la Tierra al Sol. Los dos soles pueden ser varias cosas: dos grandes estrellas brillantes, Júpiter y Venus o incluso un cometa que sería visible en un día muy nublado o durante un eclipse. El gran mastín puede ser la estrella Sirio, que era el perro de Hera. No parece tener gran importancia por sí misma, debe estar situando temporalmente la anterior o la posterior, que parecen indicar grandes conflictos. Par Mars contraire sera la monarchie Debido al contrario Marte será la monarquía Algunos han querido ver en esta cuarteta la derrota del Directorio por Napoleón, futura amenaza para el Papa, un 18 Brumario (según el calendario impuesto por el imperio). Más nos parece, en cambio, que se refiere a una de tantas contiendas entre el papado (el gran pescador) y la monarquía de la época absolutista. El joven “negro rojo” podría ser un obispo o alguien en cuyo estandarte se mostraran estos colores. Ninguna otra referencia a un Papa negro. Tal vez, sea sólo invención posterior, apócrifa y repetida de forma ignorante por otros comentaristas. Sí existen otras profecías relativas a un Papa negro, pero no pertenecen a Nostradamus.
¿Quién sucederá a Juan Pablo II? Por supuesto que encontramos referencias a destinos oscuros y difíciles para la Iglesia. Presuponemos que ocurrirán en el futuro porque muchas de esas cuartetas aún no han tenido cumplimiento (o, al menos, no suficientemente acorde con ellas). En la cuarteta I.44 lemos “plus ne seront moines, abbez, ne novices” (“No habrá más monjes, abades ni novicios”), pero por la terminología empleada parece referirse más al abandono o destrucción de una abadía o una orden monacal que a la totalidad de la Iglesia. En la cuarteta VIII.98 encontramos una tétrica advertencia: Des gens d’Esglesie sang sera espanché De la gente de Iglesia se derramará la sangre, Más claramente (VIII.93) , Nostradamus se refiere a un Papa futuro (por cuanto no parece encajar con ninguno del pasado) durante cuyo breve pontificado habrá un importante cisma (lo que nos recuerda la cuarteta II.41 arriba citada). Dice así la profecía: Sept mois sans plus obtiendra prelatura Siete meses, no más, durará su prelatura. Parece advertirnos que, tras una corta prelatura de apenas siete meses, un futuro Papa, tal vez el que resulte sucesor inmediato de Wojtyla, la Santa Sede vivirá un cisma de difícil solución que provocará que las elecciones del nuevo Papa no terminen en fumata blanca durante siete meses más. Finalmente, se llegará a un acuerdo gracias al nombramiento de un Papa cuyo nacimiento u obispado se encuentre cerca de Venecia. En navigant captif prins grand Pontife Mientras navega, cautivo caerá el gran Pontífice Oscuros augurios pues, para los tiempos venideros. Pero: ¿sucederán? Las únicas garantías que tenemos son los aciertos con los que cuenta Nostradamus, de cuyas rentas vive aún su credibilidad. A eso, podemos sumarle que los hechos comentados en estas cuartetas no han tenido lugar aún y, por tanto, deben referirse a hechos futuros. Pero no es menos cierto que muchas son ambiguas, difíciles de encajar o aparentemente impensables (es bastante increíble que se esté debatiendo durante siete meses el nombramiento de un nuevo Papa e incluso que sean tantas las diferencias entre los electores). Quizás no sucedan nunca. Quizás, conforme el tiempo avanzaba, la videncia de Nostradamus era menos eficaz o tal vez hemos cambiado el destino de un tiempo a esta parte. |
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