| MISTERIO
EN EL CASTILLO DE
BUTRÓN
¿Teleplastias en la puerta maldita?
Hace ya unos cuantos años, en una de mis visitas
al Castillo de Butrón, situado en la vizcaína localidad
de Gatica, me llamó poderosamente la atención la
existencia de un arco cegado en uno de los muros del castillo.
En la guía de mano que te entregan con la entrada para visitar
el castillo, indica que se desconoce el uso de ese arco y que es posible
sea meramente ornamental.
Este 31 de Julio, me acerqué nuevamente al castillo y pude ver
que el citado arco sigue igual... o eso me pareció al principio.
El castillo de Butrón, en su concepción actual, data del
siglo XIX y fué levantado por el arquitecto D. Francisco de Cubas
y González Montes,
Marqués de Cubas, sobre los restos del antiguo castillo, comenzándose
las obras en el año de 1.879.
Las obras del Marqués de Cubas respetan la planta original, la
parte baja de la torre, los cubos o torres laterales (cuatro en total)
y la muralla.
En la entrada actual del castillo se aprecia que el grosor de la muralla
es de más de cuatro metros. En la base de la torre el grosor es
de diez metros.
La torre está desplazada con relación al centro geométrico
del castillo asentándose por uno de sus lados sobre la propia muralla.
El patio de armas
tiene forma de “U”.
Es en ese lado, dónde la torre se alza sobre la muralla, en el
que encontramos dos arcos. Uno de ellos es la bajada a la mazmorra de
las gentes importantes
que eran allí retenidas para ser canjeadas por dinero, prisioneros,
poder... o dónde sencillamente eran torturados e, incluso, ajusticiados.
Se cuenta que un
Señor del castillo ajustició personalmente a uno de los
detenidos degollándolo con un pequeñísimo puñal
“para más le hacer sufrir”.
Cerca
de éste arco hay otro, también sobre el muro de la torre,
que está cegado y que en todas las guías consultadas figura
cómo de utilidad
desconocida o únicamente ornamental.
A la vista de la fotografía del arco y vista asimismo la riqueza
de adornos con que cuenta el edificio, me parece casi una injuria decir
que éste arco pueda
tener un carácter “ornamental”.
En la parte superior derecha de la foto del arco, puede verse que falta
alguna piedra y hay un agujero. Introduje por él el objetivo de
mi cámara digital y
disparé sin ver nada del interior que quedaba más alto que
mi cabeza. El resultado es que, tras un muro de escasamente medio metro,
hay piedras
sueltas y una especie de arco que se puede ver en la parte superior izquierda
de la fotografía. Recuerdo que en este punto el muro de la torre
debe tener
casi diez metros de espesor.
¿Nadie ha intentado explorar el contenido que celosamente guarda
el cegado arco? Quizá la falta de la piedra superior sea un intento
por ver el misterio que
encierra, pero no parece que le quite el sueño a sus actuales propietarios,
ya que lleva así un montón de años.
La sorpresa llegó al volver a casa y traspasar las fotografías
que había tomado al ordenador. Sobre el terreno, he de confesar,
nada me pareció extraño.
Tomé la foto del arco porque algo me decía que allí
había algún misterio, pero no porque viera algo anormal.
Al visionar las fotos me llamó la atención la mancha blanquecina
que se advierte en la parte inferior del centro de la correspondiente
al arco cegado. Al
ampliarla vi claramente un rostro que parecía gritar o estar sumido
en una enorme desesperación...
Es más. Mirando fijamente a la derecha del rostro, se pueden advertir
como cuatro o cinco rostros más que parecen observar al que grita
y totalmente
impasibles. Esos rostros están en fila, con la mirada dirigida
al principal y parecen tener continuidad hacia abajo con unas túnicas
de monje que parecen
estar sentados.
¿Quizá sean los excesos cometidos en las mazmorras por los
antiguos señores del castillo con sus prisioneros la causa de la
aparición de estas
teleplastias? ¿O son fruto de la casualidad?
Es muy posible que la incógnita se disipase con un estudio en profundidad
del arco cegado y de su contenido, ya que una cosa hay cierta: ni la anchura
de
las piedras que lo ciegan coincide con la del muro, ni lo que se aprecia
a través del agujero habla de un muro compacto. Detrás de
ese cierre hay un espacio
abierto. ¿Qué misterio esconde?
José Alberto de Quintana
adequintana@euskalnet.net
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